lunes, 17 de noviembre de 2008

LA HONESTIDAD

Me refiero a aquellas personas que cuando se les ofrecen unas monedas u otras atenciones, aún por debajo de lo que ganan o pueden ganar, cambian decisiones que desafortunadamente bajan la autoestima en aquellos que intentan hacer las cosas bien. Se presenta en casi todas las profesiones y actividades humanas: en los arbitros de futbol, jurados de reinados y concursos u otros.
Parece que el hombre y la mujer deshonesto(a) estuviera predispuesto(a) a demostrar una especie de venganza o incapacidad de reconocer lo que realmente vale; algo así como una envidia que invade su mente y una satisfacción de la maldad planeada.
Lo grave es que el deshonesto(a) no alcanza a reconocer la falla en la decisión tomada, por lo que ese juez se cree su propia mentira para justificar la trampa. Cuando no le ofrecen algo (especie) entonces la busca o la manda buscar, configurando un vicio, si, porque el vicioso busca repetir lo que hace daño, sin darse cuenta que él también se hace mucho daño.
Apreciados lectores ser honesto u honesta es comenzar a quererse uno mismo, es entender que vivimos en un mundo de conflictos y complejo, pero que cuando lo hacemos somos capaces de reconocer en el otro todas sus virtudes.