domingo, 12 de julio de 2009

¿CÓMO TE PARECE ESTA ABERRACIÓN?

LA MUTILACIÓN FEMENINA, ES ALGO ABERRANTE QUE SE PRACTICA EN COLOMBIA
La mutilación femenina es un hecho aberrante que no debe permitirse bajo ninguna justificación, consideración cultural o imposibilidad legal para detenerlo; tampoco aceptar a las mismas mujeres que se preparan o puedan exigir esta práctica o a quienes la defienden con el pretexto de respetar sus costumbres y tradiciones. Gracias a los medios de comunicación que han permitido permear estas actuaciones que atentan con los Derechos humanos, hoy se libra una batalla en los países donde la práctica es habitual.
Recordemos que la mutilación consiste en la ablación del clítoris, conocida también como clitoderidectomía (mutilación del clítoris) y en ocasiones de los labios menores; otras veces se practica la infabulación que es el cosido y cerramiento casi total de los labios mayores y menores de la vulva dejando solo el mínimo necesario para las necesidades fisiológicas; para el cosido se utilizan fibras vegetales, alambre o hilo para pescar, que realizada sin ninguna preparación científica por lo regular causas daños irreparables en la mujer (niña).
La mutilación femenina es una práctica común desde hace siglos en ciertas regiones del mundo, destacándose algunos países africanos, asiáticos, unos pocos europeos, en Norteamérica y Suramérica. Estudios recientes nos dan algunos ejemplos de ellos: en Egipto en 1995 se comprobó que el 97% de las mujeres casadas cuyas edades oscilaban entre los 15 a 49 años fueron mutiladas; en Uganda es normal en los indígenas ubicados en el Este de ese País; en Colombia donde pensamos esta situación no se daba, tenemos que citar nuevamente el caso de la niña de la Etnia Emberá Chamí muerta por una infección producida por esta práctica en esa comunidad.
Sin precisar la cantidad exacta de casos en el mundo, podemos tomar las informaciones de la ONU, UNICEF y Organizaciones de Mujeres preferencialmente, quienes en su conjunto consideran que la mutilación Genital femenina se encuentra en el orden de 200 millones de mujeres, otros que entre 100 y 140 millones. Sea cual fuere la cantidad las cifras encontradas son impresionantes. La OMS por su parte explica los daños causados a las mujeres que son sometidas a la extirpación parcial o total de una parte importante del cuerpo, sin importar las razones y argumentos que se utilicen.
En nuestro País –Colombia-, comenté en una reflexión anterior el caso de la niña muerta por esta práctica perteneciente a una etnia ubicada en un Departamento del Eje Cafetero, en este caso se debe resaltar la denuncia presentada por la Personera de Puerto Rico municipio del Departamento de Risaralda, -cuando digo resaltar, es porque en Colombia quien denuncia puede estar firmando su sentencia de muerte-, en esa denuncia manifiesta que de los 200.000 miembros que tiene la Etnia Embeberá Chamí unas 8.000 niñas han sido sometidas a la mutilación. Esta situación degradante y aberrante de tipo cultural, debe ser permeada por las autoridades y demás organizaciones que promueven el respeto a los Derechos Humanos, evitando de esta manera la continuidad de estas situaciones dolorosas contra la violencia de género.
A pesar de no compartir las justificaciones que aducen quienes la han practicado y los que la defienden, vamos a señalar que ellos y ellas dicen en nombre de la cultura de los pueblos; una de las versiones más conocidas es la que según se prepara a la mujer para el matrimonio o presentarla en la vida social, cuidar la fidelidad hacia el marido y la pureza hasta el momento de ser penetrada; lo cierto es que a simple vista, lo que se hace es reforzar el machismo del hombre, el poder que se incrementa ante la mujer, mantener un patriarcado y se podría decir que existe la misogenia.
Estas etnias y culturas donde se realiza se han podido comprobar el bajo nivel cultural, -un porcentaje alto de analfabetismo-, hasta el punto que muchos padres realizan sus ahorros para prepararse para el día que su hija se le hará el ritual respectivo. En los países Islámicos como pretexto para perpetuar estos hechos, la asocian con la interpretación del Corán. También se sostiene que en existen culturas que consideran el clítoris como un resto del cuerpo femenino indeseable y que por lo tanto debe ser eliminado del cuerpo de la mujer, sometiéndolas a la extirpación del clítoris en el momento en que alcanza la pubertad.
El impacto social ha sido tan grande que hoy se tienen muchas organizaciones que buscan el apoyo de sus Estados para que se castigue en forma severa a quienes implementen y practiquen la mutilación femenina; se solicita a los gobernantes llevar mensajes pedagógicos a todos los espacios e incluso se está solicitando -caso Colombia- la aplicación rigurosa de la Cátedra de Educación Sexual en Escuelas y Universidades. Uganda está a punto de aprobar una ley para prohibir la mutilación genital femenina y el presidente de ese país Yoweri Musevini manifestó al respecto “sí, apoyo la cultura, pero ustedes deben apoyar una cultura que sea útil y basada en información científica”, estas declaraciones fueron dichas justamente donde mayor problema existe, al Este de su País.
Volviendo a Colombia, en una decisión valiente la Dra Gloria Elena Saldarriaga Directora regional Encargada del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar en Risaralda, mediante Resolución 0422 del 23 de Mayo del 2008, ordena una convocatoria pública para seleccionar un profesional en Antropología que coordinara un equipo de trabajo para desarrollar un proyecto de “fortalecimiento de los Derechos Humanos de las mujeres Emberás Chamí para la transformación de la práctica de la mutilación genital femenina MGF entre las poblaciones Embera Chamí de los municipios de Pueblo Rico y Mistrató (Risaralda)”.
Este es un paso importante al igual que la Ley que propone el Presidente de Uganda, las declaraciones del gobierno de Eritrea en el sentido que cualquier persona que promueva esta tradición será encarcelada; en Ghana se establecieron normas que están en el Código Penal y contempla castigo de años a quienes practiquen la Mutilación Genital Femenina. SE ha encontrado que algo más de 25 países del mundo entre ellos 19 de África se han pronunciado en contra de estas prácticas para lo cual existen o están creando políticas para erradicarlas.
Fuerte ha sido el trabajo que lideran en Colombia el CEDAW “La convención para la eliminación de la discriminación contra la mujer”, y que tiene la obligación de adoptar medidas e incluso legislativas, que permitan modificar o derogar leyes, reglamentos, usos y prácticas, que impliquen discriminación contra la mujer. Se entiende como violencia contra la mujer cualquier conducta u acción contra la mujer, basado en el género y que cause daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico e incluso la muerte a la mujer. De esta manera le solicitan al Estado adecuar su legislación a las exigencias en materia de justicia de género.
A partir de la Constitución de 1991, en Colombia es aceptada la pluriculturidad, lo que garantizaría la convivencia entre las diferentes culturas que se encuentran en nuestro territorio, pero que esas culturas deben adaptarse a un consenso de valores que tengan relación directa con el respeto a los Derechos Humanos.
Finalmente, es necesario penetrar todas las culturas, pero para ello se deben utilizar todos los espacios adecuados para llevar la información y los peligros a que están expuestos con algunas prácticas dañinas para el ser humano. Las iglesias, las escuelas, colegios, universidades, centros recreacionales, entidades campesinas, indígenas y otras, son espacios para cambiar algunas costumbres y hábitos. Usemos los medios de comunicación a nuestro alcance y el personal que tenga el conocimiento y credibilidad ante las comunidades.
Bibliografía:
· ONU.
· El País. La ablación. Gloria Saldarriaga.
· Lausana Fofana. Sierra Leona.
· Univ. Santo Tomás. Marta Buruiticá Céspedes. “Mujer y Género”.

DANIEL JUVINAO LÓPEZ.

1 comentario:

PROFESOR ELKIN MARQUEZ dijo...

Nojo** profe, yo no sabía que esas cosas ocurrieran aquí.